| La Ley Marcial se impuso
gradualmente en toda la región, y se restringió drásticamente
el movimiento de personas.
Los boer perdieron la guerra, pero ganaron la paz. Los británicos
partidarios de los boer habían socavado la complacencia moral
de los vencedores, que decidieron concederle términos generosos
a sus contrincantes, para asegurar una influencia duradera en el
sur de Africa. Ello se logró fundamentalmente en detrimento
de los africanos (excluidos del poder político y forzados
a devolver gran parte de las tierras recuperadas durante la guerra).
Los británicos instrumentaron estas decisiones entre 1906
y 1907, aprobando constituciones que concedían a los afrikaner
el control político de ambas ex-repúblicas, lo cual
era más generosidad que la prevista. Tampoco protestaron
cuando la Convención Nacional Sudafricana aprobó una
constitución que garantizaba que el poder político
permanecería en manos de los blancos (fundamentalmente afrikaner).
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