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El
estado del apartheid
Los éxitos políticos del Partido Nacional se explican
en parte por el hecho de que muchas de sus políticas y actividades
no representaron una ruptura con el pasado. Ello también
es cierto en su manejo de las relaciones intergrupales. El Partido
Nacional no inventó la segregación, que fue símbolo
de la etapa de reconstrucción de Lord Milner , y ya había
encontrado su expresión en la legislación residencial
agraria y urbana entre 1910 y 1924 y (para los indios de Natal)
entre 1943 y 1946. No inventó la barra de color, que venía
desde la Unión y había sido regularizada por Hertzog
en 1926. No inventó las leyes de pase, aunque sí las
mantuvo pese a la revuelta de Sharpeville en 1960 y la necesidad
de detener anualmente a más de 600 000 personas a finales
de los 60 para imponer su cumplimiento.
Pero después de 1948, el Partido Nacional asumió
la ideología del apartheid que se había refinado en
los cónclaves de la Broederbond. La política sudafricana
se sumió en una era de oscuridad, surgida de la convicción
de unos pocos dirigentes destacados (unos ideólogos y otros
pragmáticos amorales, no siempre coincidentes entre sí),
de que habían encontrado una fórmula para asegurar
el futuro de la minoría blanca hasta el próximo siglo.
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